Últimamente estoy de camisetas. Ayer me pinté con tinta de batik una camiseta. "Longhu", el título chino de esta entrada, es el nombre que le he puesto al diseño. En chiño sería "dragón tigre". ¿Por qué? Pues porque he dibujado un dragón chino inspirándome en un pez león, que debería haberse llamado pez tigre, en mi opinión.
Espero que os guste y que me encarguéis alguna ^^
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lunes, 22 de abril de 2013
domingo, 21 de abril de 2013
Kabuki heikea japonica
¿Qué es esto? - Diréis algunos. Parece un cangrejo - dirán otros. Pues sí, es un cangrejo, pero no un cangrejo cualquiera.
Estoy haciendo algunos diseños para pintar camisetas de batik y he comprado un rotulador con tinta de batik que funciona de maravilla. Tenía ganas de probar lo de los rotuladores para poder hacer líneas más finas y con más detalle. Y también para ahorrarme trabajo de tapar con cera, quitar cera, volver a tapar cera (lo que podríamos llamar la técnica del karate batik).
En fin, peces con un estilo étnico rondaban por mi cabeza para los diseños cuando encontré un dibujo chino de una serpiente marina. Eso me hizo recordar los cangrejo heike que Carl Sagan mostraba en su serie Cosmos, serie que mi hermano y yo deborábamos ávidamente de niños (le quitábamos las cintas de vídeo del programa a mi tío Jose). Así que este diseño corresponde a un dibujo de uno de estos cangrejos con un diseño de máscara kabuki (máscaras-maquillaje del teatro japonés) inspirado en lso dibujos de rostro de samurai que muestra el caparazón de este cangrejo.
La verdad es que al verlo así también me recuerda a los diseños de tótem que se pueden ver en Vancouver, pues casi todos combinan rojo, blanco y negro.
La idea sería hacer una tranferencia en la camiseta de las patas del cangrejo, tapar con cera las partes blancas de la máscara y pintar de rojo y negro el resto. Para mi firma asiática haría un tampón y lo estamparía sin más.
En fin, si alguien quiere una camiseta... ¡Acepto encargos!
sábado, 18 de septiembre de 2010
Las Pedroñeras Fashion Week
Bonjour mes amis!! Ahora que tenemos a la Cibeles clentita en los Madriles (y no vuelta que te vuelta con la carroza por Atocha y la Gran Vía sino con 15 cm de tacones sobre una pasarela) me he puesto hacendosa y en una semanita me he maqueao una nueva falda.
A los que conozcan mi carrera como sastre sabrán que el verano pasado aprendí a coser con la vieja Sigma de mamá (a su vez de su madre) y a ponerle piezas a las sábanas (que en el pueblo no te casas como no aprendas a poner piezas a las sábanas), además de aprender batik. Cogí una tela grandota, la llené de ceras y tintes dibujando animalicos, la corté y me cosí un peto que pa qué. Precioso vamos.
Pues bien, este verano pretendía hacerme una falda vaquera con volantes y aprender a bordar a máquina. Al final empecé retocando un recogedor de pelo con forma de sobrerito que usaba de pequeña y que estaba un poco feete y abandonado en un cajón. Un poquito de saco por aquí, un par de cintas por allá, unas cuentas... ¡¡y arreglao!! Una cucada. Además la abuela me regaló un vestido con el que pega que ni pintao. Es lo bueno que tiene que te operen, que te regalan cosicas.
En fin, retomando el párrafo: no conseguí sacar tiempo a mi madre para que me enseñara a bordar a máquina, pero al menos me enseñó a zurcir un par de agujeretes que desgarraron rebeldes mi blusa... y mi chaqueta... y la otra blusa... Tendré que asegurarme de que no hay polillas es el armario. La falda, aunque la he ido dejando un poco y sólo me he puesto a hacerla ahora al final del verano, está hecha con la parte superior de unos vaqueros (retocada) y un montón de trocitos de telas de distintos colores, texturas, estampados, etc. Trapajos vamos. Además quise que la sensación de "trapajos" no desapareciera, con lo que lo cosí todo con formas desiguales y sin dobladillo (pero dobre costura). El resultado final ahí lo tenéis, como siempre.


A los que conozcan mi carrera como sastre sabrán que el verano pasado aprendí a coser con la vieja Sigma de mamá (a su vez de su madre) y a ponerle piezas a las sábanas (que en el pueblo no te casas como no aprendas a poner piezas a las sábanas), además de aprender batik. Cogí una tela grandota, la llené de ceras y tintes dibujando animalicos, la corté y me cosí un peto que pa qué. Precioso vamos.
Pues bien, este verano pretendía hacerme una falda vaquera con volantes y aprender a bordar a máquina. Al final empecé retocando un recogedor de pelo con forma de sobrerito que usaba de pequeña y que estaba un poco feete y abandonado en un cajón. Un poquito de saco por aquí, un par de cintas por allá, unas cuentas... ¡¡y arreglao!! Una cucada. Además la abuela me regaló un vestido con el que pega que ni pintao. Es lo bueno que tiene que te operen, que te regalan cosicas.
En fin, retomando el párrafo: no conseguí sacar tiempo a mi madre para que me enseñara a bordar a máquina, pero al menos me enseñó a zurcir un par de agujeretes que desgarraron rebeldes mi blusa... y mi chaqueta... y la otra blusa... Tendré que asegurarme de que no hay polillas es el armario. La falda, aunque la he ido dejando un poco y sólo me he puesto a hacerla ahora al final del verano, está hecha con la parte superior de unos vaqueros (retocada) y un montón de trocitos de telas de distintos colores, texturas, estampados, etc. Trapajos vamos. Además quise que la sensación de "trapajos" no desapareciera, con lo que lo cosí todo con formas desiguales y sin dobladillo (pero dobre costura). El resultado final ahí lo tenéis, como siempre.
Y ya sabéis, si algo os gusta... ¡Acepto encargos!


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